INFORMACIÓN GENERAL
Conceptos básicos

Tu dentista forma parte de tu equipo de atención médica integral
Además de cuidar tu boca, tu dentista puede ayudarte a detectar una amplia gama de enfermedades, como la hipertensión arterial, y derivarte a tu médico de cabecera para que te estudie convenientemente. El dentista puede informarte sobre la importancia de una buena higiene bucal y cómo afecta a tu salud general incluida la cardiaca.

Es posible que tu dentista comience a controlar tu presión arterial
Es posible que tu dentista comience a realizarte diferentes exámenes médicos, como medirte la presión arterial o controlar tu nivel de glucemia en sangre, para ayudarte a mejorar tu salud general y a recibir los tratamientos dentales con total seguridad.

Actúa ahora para mejorar tu salud bucodental y cardíaca
Cuidar de tu corazón significa cuidar de todo tu cuerpo (incluida la boca}. Sigue los pasos que se indican en el apartado de prevención para mejorar tu salud. Recuerda que, no hay salud sin salud oral.
Enfermedad de las encías y salud cardiaca: ¿Qué relación hay entre ellas?
Tener dientes y encías sanos puede reportar beneficios que van mucho más allá de la boca.
Información general
Conceptos básicos
Existe una estrecha relación entre la salud del cuerpo y la de la mente. Cada vez hay más evidencia científica que sugiere que las personas que sufren problemas de salud mental también padecen una mala salud bucodental.
Algunos de los problemas de salud mental más comunes que pueden tener un impacto negativo en la salud bucodental de una persona son: ansiedad y ataques de pánico, depresión, trastornos alimentarios, trastorno obsesivo-compulsivo, autolesiones, esquizofrenia y psicosis.
Es posible que pienses que una mala salud bucodental solo afecta a los dientes y las encías, ¿verdad?
Comprender cómo las bacterias bucales pueden afectar al corazón
Cuando las bacterias se rebelan
Si no se cepillan los dientes y se utiliza seda dental o cepillo interdental con regularidad, las bacterias dañinas pueden acumularse en la placa, una película pegajosa que provoca caries. La placa también puede irritar las encías y provocar gingivitis, una enfermedad leve de las encías. Sin embargo, si la mala higiene bucodental persiste, la gingivitis puede empeorar y progresar hasta convertirse en una afección más grave llamada periodontitis.
Cuando ya hay enfermedad periodontal
La enfermedad periodontal, comúnmente conocida como enfermedad de las encías, es una infección que daña los tejidos que sostienen los dientes. Las bacterias presentes en la placa pueden dañar las encías, provocando inflamación y pérdida ósea. Esta inflamación no es solo un problema local en la boca, sino que puede convertirse en sistémica y extenderse por todo el cuerpo, aumentando el riesgo de enfermedades cardíacas y afectando a otros órganos.
Las bacterias orales también pueden entrar en el torrente sanguíneo y viajar a otras partes del cuerpo, incluido el corazón.
Salud bucal: factores de riesgo comunes
Quizás te sorprenda saber que muchas cosas que son perjudiciales para el corazón también lo son para la boca. Es como si actuaran conjuntamente para afectar negativamente a tu salud general.
Ciertas afecciones médicas o hábitos poco saludables pueden debilitar el organismo, haciéndolo más vulnerable a problemas como enfermedades cardíacas, hepáticas o de las encías.
Veamos algunos de los factores de riesgo más comunes que pueden afectar tanto a la salud cardiovascular como a la bucal.
Tabaquismo
Todos sabemos que fumar es un factor de riesgo importante para las enfermedades cardíacas, pero ¿sabías que también puede dañar gravemente tu salud bucal? Fumar puede aumentar el riesgo de padecer enfermedades de las encías, pérdida de dientes e incluso cáncer oral. Una mala salud bucodental también debilita la capacidad del cuerpo para combatir las infecciones, lo que te hace más susceptible a otros problemas de salud sistémicos. Las sustancias químicas del humo del cigarrillo pueden dañar los vasos sanguíneos, lo que aumenta la probabilidad de que se obstruyan. Esto aumenta el riesgo de sufrir un ataque cardíaco o un accidente cerebrovascular. La inflamación causada por el tabaquismo puede contribuir a la enfermedad de las encías, creando un ciclo perjudicial de enfermedades crónicas que pone al corazón en riesgo de sufrir enfermedades coronarias. Si eres fumador, dejar de fumar es una de las mejores cosas que puedes hacer tanto por tu corazón como por tu boca.
Diabetes
La diabetes es otra afección que puede afectar tanto al corazón como a la boca. Los diabéticos son más propensos a desarrollar enfermedades de las encías, y estas pueden dificultar el control de los niveles de azúcar en sangre. Se crea así un círculo vicioso que puede provocar complicaciones graves, aumentando el riesgo de padecer enfermedades cardíacas, lo que afecta a la salud en general. Los niveles altos de azúcar en sangre pueden dañar los vasos sanguíneos, lo que aumenta el riesgo de sufrir un infarto o un derrame cerebral. Además, la inflamación causada por la enfermedad de las encías también puede dificultar que el cuerpo regule los niveles de azúcar en sangre.
La obesidad
La obesidad es un factor de riesgo importante para las enfermedades cardíacas y también se asocia con un mayor riesgo de enfermedades de las encías. La obesidad puede provocar resistencia a la insulina, lo que aumenta el riesgo de diabetes, lo que a su vez puede contribuir a las enfermedades cardiovasculares y a las infecciones de las encías. Si tienes obesidad, incluso perder un poco de peso puede marcar una gran diferencia para tu corazón y para tu boca.
Hipertensión arterial
La presión arterial alta es otro factor de riesgo común para la enfermedad coronaria. También puede afectar a tu salud bucodental, aumentando el riesgo de padecer enfermedades de las encías y pérdida de dientes. La hipertensión arterial puede dañar los vasos sanguíneos, lo que aumenta la probabilidad de que se obstruyan y el riesgo de sufrir un infarto o un accidente cerebrovascular. También puede contribuir a la inflamación, lo que puede agravar aún más la enfermedad periodontal (de las encías). Si tienes hipertensión arterial, es fundamental que colabores con tu médico para controlarla de forma eficaz, ya que la hipertensión no controlada puede aumentar el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares.

