Skip to content Skip to footer

Información general

La prevención

La importancia de los cuidados preventivos

Una sonrisa sana puede ser el primer paso hacia un corazón más sano.

PREVENCIÓN: CUIDA TU BOCA, MIMA TU CORAZÓN

Ahora que comprendes la relación entre la salud bucodental y las enfermedades cardiovasculares, ¿qué puedes hacer para proteger tu corazón? La buena noticia es que tienes un control significativo sobre tu salud bucodental y tu salud cardíaca y, al tomar medidas activas, puedes reducir eficazmente los factores de riesgo.

Esta es la conclusión clave en cuanto a la salud bucodental: ¡la prevención es fundamental! Del mismo modo que no esperarías a que tu coche se averiara para cambiarle el aceite, no esperes a que se desarrollen problemas de salud bucodental para tomar medidas.

A continuación te indicamos cómo hacer que el cuidado bucodental preventivo sea una prioridad:

Practica una buena higiene bucal

Cepíllate los dientes dos veces al día con pasta dental con flúor y usa seda dental o cepillo interdental a diario. Esto ayuda a eliminar la placa y las bacterias, lo que reduce el riesgo de padecer enfermedades de las encías. Considéralo como un ejercicio diario para tu boca, que te ayuda a mantenerla sana y fuerte. Esta rutina también reduce los factores de riesgo de las enfermedades cardio-vasculares.

Opta por una dieta saludable

Limita las comidas y bebidas con alto contenido en azúcares. No te pases con la sal ni con las grasas. Cuando comas entre horas, toma fruta, vegetales, queso y nueces en lugar de otros alimentos como las galletas y barritas energéticas que pueden producir caries. Cuidado con los ácidos: contrarresta la acidez de los alimentos y bebidas energéticas enjuagándote inmediatamente después con agua.

No al tabaco

Fumar afecta a tu salud general, pero también a tu salud oral. El hábito tabáquico tiene consecuencias para tu boca, entre otras, el empeoramiento y aumento de la gravedad de la enfermedad periodontal. Los fumadores tienen muy aumentado su riesgo de padecer cáncer oral. El tabaco es también uno de los principales factores de riesgo de las patologías cardiacas. Si eres fumador y deseas abandonar el hábito, consulta con tu dentista porque te informará de las alternativas que existen.

Reduce o, mejor, elimina el alcohol

El consumo de alcohol está asociado a varias patologías bucodentales. Aumenta el riesgo de enfermedad periodontal y de cáncer oral. La asociación de tabaco más alcohol dispara enormemente el riesgo de padecer cáncer oral. Además, las bebidas alcohólicas al ser ácidas pueden provocar erosión del esmalte. El alcohol, junto al tabaco, es un factor de riesgo muy importante para tu salud cardiovascular.

Moverse más, sentarse menos

Se ha demostrado que la actividad física regular ayuda a prevenir y controlar las enfermedades no transmisibles, como las enfermedades cardíacas, los accidentes cerebrovasculares, la diabetes y varios tipos de cáncer. También ayuda a prevenir la hipertensión, a mantener un peso corporal saludable y puede mejorar la salud mental, la calidad de vida y el bienestar.

Visitas periódicas al dentista

No ignores ningún síntoma de problemas de salud bucodental, como el sangrado de encías, mal aliento o sensibilidad al frío o al calor. Acude con regularidad a tu dentista para una revisión o recibir tratamiento. La intervención temprana es fundamental para prevenir la aparición de problemas más graves. Ayuda a detectar posibles patologías, evitar que se agraven y puedan tener repercusión en tu salud cardiaca. Tu dentista puede ofrecerte consejos personalizados para mantener una buena higiene bucal.

Las personas con enfermedad periodontal tienen un riesgo significativamente mayor de padecer enfermedades cardíacas. La inflamación y las bacterias de la boca pueden viajar a través del torrente sanguíneo y provocar graves problemas cardíacos.

La prevención